Cien años del nacimiento de Akira Kurosawa
Este año se cumplen cien del nacimiento de uno de los más grandes directores de la historia del cine. Me refiero al japonés Akira Kurosawa.
Kurosawa nació un 23 de marzo de 1910 en Tokio, influenciado por su padre y por su hermano, Akira empezó a interesarse por el cine desde pronto y así inició una carrera en la filmación que le llevó a conseguir un Oscar honorífico en 1990.
Entre medias hay un sin fin de grandes creaciones que han supuestos verdaderos hitos en la historia del séptimo arte. Los antepasados de Kurosawa procedían de una estirpe de samurais y el mismo director se sintió siempre atraído por el mundo de los antiguos espadachines, como atestiguan no pocas de sus películas.
Después de superar los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, signados por el militarismo en Japón, Kurosawa pudo aplicar toda su libertad creativa, y así surgieron largometrajes de indudable calidad como “Rashomon” (1951), que le hizo acreedor al León de Oro del Festival de Cine de Venecia. De hecho, el cine de Kurosawa estableció continuos puentes de ida y vuelta con la cultura occidental.
También destacan en su filmografía “Vivir” (Ikiru, 1952), “Yojimbo” (1961), “Dersu Uzala” (1975) o “Ran” (1985), su última gran película.
Este año de conmemoración del cine de Kurosawa está siendo empañado por la presunta malversación de fondos de que ha sido objeto su fundación por parte del hijo del cineasta, Hisao Kurosawa; lo que ha obligado a suspender algunos actos en memoria de “El Emperador”, llamado así por su carácter autoritario durante los rodajes.


