M. Night Shyamalan y The last airbender
Cuando Sexto Sentido llegó a los cines, allá por 1999, M. Night Shyamalan era señalado como el niño prodigio de Hollywood y una de las mayores promesas de la década. Hoy, a sus 39 años, la mayor parte de sus declaraciones públicas giran en torno del fracaso, un tema del que ya se puede considerar especialista considerando la pobre recepción de sus últimos filmes. Aquí un pequeño recuento de la carrera de este señor, desde su greatest hit a finales de los noventa hasta su más reciente proyecto: The Last Airbender (El Último Maestro Aire, en español).
Un año después del lanzamiento de la ya mencionada, Sexto Sentido, Shyamalan lanza el que, en mi opinión, es su mejor trabajo: El protegido. Una cinta de superhéroes y cómics abordada desde un punto de vista sumamente original, que contó con las brillantes actuaciones de Bruce Willis y Samuel L. Jackson. Aunque esta pasó hasta cierto grado desapercibida en taquilla, contó con la aprobación de los críticos.
En 2002 y 2004 las cosas empezaron a cambiar para el realizador, con la producción de Señales y La aldea, que aunque tuvieron mejor suerte en términos financieros, obtuvieron críticas contrarias. Ambas películas dejan un sabor extraño en la boca, para mí la segunda es la más sobresaliente, aunque creo que el giro final de la trama, más que sorprender, desconcierta, puesto que incluye de golpe un elemento que nunca se anuncia: la realidad. Sin llegar a demeritar el filme, el abrupto desenlace casi llega al extremo de los finales del tipo: todo era un sueño.
En 2006 y 2008 (otra vez en pares), Lady in the water y The happening representaron un desastre absoluto que casi terminaron de aplastar la reputación de este director, tanto en cifras de taquilla como en recepción por parte de la crítica. Aquí el mayor atributo de la filmografía de Shyamalan (la experimentación abierta, la originalidad sin miramientos) se diluyó en los excesos.
Y hay que aclarar, creo yo, que no es que ninguna de estas cintas sea mala (adjetivo llano, abrupto, seco, para resumir un filme con odio), el punto es que sus primeros trabajos generaron una expectativa que los siguientes nunca lograron sostener.
Así llegamos a fechas más recientes, el año 2009, cuando el realizador anuncia su nueva incursión en nuestras pantallas. Esta será su primera adaptación, que partirá de una serie animada de Nickelodeon titulada Avatar: The last Airbender. El título será más corto por obvias razones (la referencia a cierta película de los últimos tiempos). La premisa es una mezcla de artes marciales con filosofías orientales.
La historia sigue las aventuras de Aang (el último bender, de 12 años de edad) y sus amigos en un viaje épico por restaurar el equilibro del universo en un mundo dividido por los cuatro elementos primitivos (agua, aire, fuego, tierra). Cuando los benders de fuego intentan dominar el planeta, Aang es el único capaz de detenerlo puesto que sólo él es capaz de dominar todos los elementos.
Evidentemente no he visto la serie y no saco gran cosa de esta sinopsis. Shyamalan se hizo adicto a la serie animada gracias a su hija y pensó que haría una increíble película. Su esposa, que normalmente se mantiene al margen de su carrera, lo animó a hacerla argumentando que este puede ser su esperadísimo regreso al éxito (será además la primer oferta de franquicia que acepta dirigir, recordemos que le ofrecieron la primera de Harry Potter y rechazó la oferta).
El cast está integrado por actores poco conocidos, con excepción de Dev Patel, que apareció en Slumdog Millionaire. La cinta llegará a los cines en verano de este año.
Es una cosa rarísima, pero los admiradores de los primeros trabajos de este señor, seguimos yendo al cine proyecto tras proyecto, esperando también que este sea, por fin, el anhelado regreso de una antigua promesa que nos hicieron. Aquí el trailer.




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